Una vez manejado como un buen hábito todas estas circunstancias podemos
indicar que el niño va a desenvolverse en forma normal las necesidades
fisiológicas. Cabe también resaltar como muy fundamental las capacidades de
imitación, el lenguaje, y la motricidad que permita entender claramente las
buenas orientaciones de sus padres y lograr el desplazamiento de tomarle como
una situación normal.
Es aquí donde surge la
interrogante ¿Cuándo están preparados los niños para controlar los esfínteres?
la Psicóloga VALLET (2007) autora del libro Educar a niños de cero a seis años,
indica en la siguiente cita: “El control de los esfínteres supone un
determinado grado de madurez, física y psicológica en el desarrollo de los
niños. Nuestra actitud puede favorecer o dificulta su proceso madurativo.
Nuestra función es interpretar la madurez del niño y ayudarle a realizar las
actividades de autonomía para las que está preparado. En el caso del control de
los esfínteres de la orina, en primer lugar el niño necesita la sensación
desagradable de estar mojado, por lo tanto necesita no llevar pañales”.
En consecuencia atendiendo a la
cita de la psicóloga, los niños llegan a tener un control de esfínteres cuando
su grado de madurez nos indica que ya dominan normalmente sus necesidades
biológicas sin que intervengan sus padres o quienes estén a cargo de sus
cuidados.
De ocurrir lo contrario, estaríamos
hablando de un problema muy fuerte que tiene que ser analizado con
especialistas en el ámbito biológico, psicológico y social para determinar las
causas ya que esto viene a afectar en el desenvolvimiento de los niños tanto en
su entorno familiar como en el ámbito educativo.
Es importante resaltar algunos signos que se deben tener en cuenta para iniciar el proceso, ya que lo ideal es tratar de buscar el momento en el que realmente lo esté, para evitar frustración en los padres y el niño. “No es necesario que el niño cumpla todos los criterios para empezar, pero sí que muestre signos de entender de independencia y de saber de qué se trata el proceso, para que lo haga más fácilmente”, dice la médica Uscher.
• Moja menos seguido los pañales: tiene periodos de pañal seco por tres o cuatro horas y orina una cantidad significativa de una sola vez.
• Tiene deposiciones bien formadas y se puede predecir el momento de la deposición.
• Puede caminar solo con estabilidad, inclusive correr.
• Se sube y se baja solito los pantalones.
• Puede sentarse en un solo sitio por varios minutos.
• Tiene interés en imitar el comportamiento del adulto y le gustaría intentarlo.
• Le molesta sentirse mojado o sucio con la deposición.
• Muestra interés en ser más independiente y satisfacción con los logros.
• Da señales verbales o no, de tener la necesidad de ir al baño.
• No muestra resistencia para entrar al baño.
• Sigue órdenes sencillas.
• Entiende la importancia de poner las cosas donde deben estar.
• Sabe decir palabras que signifiquen popó o pipí.
• Quiere quitarse el pañal.
Una vez manejado como un buen hábito todas estas circunstancias podemos
indicar que el niño va a desenvolverse en forma normal las necesidades
fisiológicas. Cabe también resaltar como muy fundamental las capacidades de
imitación, el lenguaje, y la motricidad que permita entender claramente las
buenas orientaciones de sus padres y lograr el desplazamiento de tomarle como
una situación normal.
Es aquí donde surge la
interrogante ¿Cuándo están preparados los niños para controlar los esfínteres?
la Psicóloga VALLET (2007) autora del libro Educar a niños de cero a seis años,
indica en la siguiente cita: “El control de los esfínteres supone un
determinado grado de madurez, física y psicológica en el desarrollo de los
niños. Nuestra actitud puede favorecer o dificulta su proceso madurativo.
Nuestra función es interpretar la madurez del niño y ayudarle a realizar las
actividades de autonomía para las que está preparado. En el caso del control de
los esfínteres de la orina, en primer lugar el niño necesita la sensación
desagradable de estar mojado, por lo tanto necesita no llevar pañales”.
En consecuencia atendiendo a la
cita de la psicóloga, los niños llegan a tener un control de esfínteres cuando
su grado de madurez nos indica que ya dominan normalmente sus necesidades
biológicas sin que intervengan sus padres o quienes estén a cargo de sus
cuidados.
De ocurrir lo contrario, estaríamos
hablando de un problema muy fuerte que tiene que ser analizado con
especialistas en el ámbito biológico, psicológico y social para determinar las
causas ya que esto viene a afectar en el desenvolvimiento de los niños tanto en
su entorno familiar como en el ámbito educativo.
Es importante resaltar algunos signos que se deben tener en cuenta para iniciar el proceso, ya que lo ideal es tratar de buscar el momento en el que realmente lo esté, para evitar frustración en los padres y el niño. “No es necesario que el niño cumpla todos los criterios para empezar, pero sí que muestre signos de entender de independencia y de saber de qué se trata el proceso, para que lo haga más fácilmente”, dice la médica Uscher.
Las habilidades que sirven para
definir si está listo son las siguientes:
• Moja menos seguido los pañales: tiene periodos de pañal seco por tres o cuatro horas y orina una cantidad significativa de una sola vez.
• Tiene deposiciones bien formadas y se puede predecir el momento de la deposición.
• Puede caminar solo con estabilidad, inclusive correr.
• Se sube y se baja solito los pantalones.
• Puede sentarse en un solo sitio por varios minutos.
• Tiene interés en imitar el comportamiento del adulto y le gustaría intentarlo.
• Le molesta sentirse mojado o sucio con la deposición.
• Muestra interés en ser más independiente y satisfacción con los logros.
• Da señales verbales o no, de tener la necesidad de ir al baño.
• No muestra resistencia para entrar al baño.
• Sigue órdenes sencillas.
• Entiende la importancia de poner las cosas donde deben estar.
• Sabe decir palabras que signifiquen popó o pipí.
• Quiere quitarse el pañal.
Enlace recomendado: http://web.educastur.princast.es/eoep/eeaovied/recursos/recursospadres/progcontrolesfinter.pdf
• Moja menos seguido los pañales: tiene periodos de pañal seco por tres o cuatro horas y orina una cantidad significativa de una sola vez.
• Tiene deposiciones bien formadas y se puede predecir el momento de la deposición.
• Puede caminar solo con estabilidad, inclusive correr.
• Se sube y se baja solito los pantalones.
• Puede sentarse en un solo sitio por varios minutos.
• Tiene interés en imitar el comportamiento del adulto y le gustaría intentarlo.
• Le molesta sentirse mojado o sucio con la deposición.
• Muestra interés en ser más independiente y satisfacción con los logros.
• Da señales verbales o no, de tener la necesidad de ir al baño.
• No muestra resistencia para entrar al baño.
• Sigue órdenes sencillas.
• Entiende la importancia de poner las cosas donde deben estar.
• Sabe decir palabras que signifiquen popó o pipí.
• Quiere quitarse el pañal.
Enlace recomendado: http://web.educastur.princast.es/eoep/eeaovied/recursos/recursospadres/progcontrolesfinter.pdf



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